Quisieras que fuese la miel
que se posa en tus labios,
la voz que te cantase al oído,
tu musa y diosa en cada noche,
la que posase para los bocetos
en los que desearías dibujarme.
Quisiera quererte
como quieres que te quiera,
quisiera que no te hiriese
como dices que te hiere,
quisiera no castigarte
con mi mera presencia.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario