viernes, marzo 12, 2010

RELOJ DE ARENA

Tan frágil, tan etérea...

Pasa a nuestro lado
y apenas nos acaricia,
un bien preciado,
que a veces convertimos en efímero.

Unos la prefieren en soledad,
otros en compañía,
pero cierto es, que en su inmensidad
se hace pequeña.

Un soplo de aire,
que se diluye con el tiempo,
que hace que amaine
en nuestro sentir, un mar de esperanza.

Una marcha a contracorriente
en la cual la meta no es deseable,
hay quien de esto no es consciente
y la desperdicia, la desprecia.

Un viaje que cuando llega a su destino
no tiene retorno,
un reloj de arena clandestino,
que al ritmo del tiempo no se detiene.

No hay comentarios.: