sábado, mayo 22, 2010

TRISTE SOLEDAD

Sentir la soledad
cuando no es deseada,
es como una sombra diáfana
que absorbe la alegría,
una sensación de ahogo,
un agobio que oprime,
un sentimiento de angustia,
una agonía constante,
un predominio del silencio
que enloquece,
que provoca un miedo
incontrolable y expectante
que enmudece las palabras,
palabras que pierden sentido en la nada,
a no ser que, pronunciarlas en voz alta
a uno mismo reconforte,
oh soledad! cruel enemigo,
un castigo, una profunda pena,
un mirar al mundo
a través de rejas,
un veneno cautivador
que seda los sentidos
que pone un velo a lo bello,
una muerte en vida.

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