lunes, marzo 05, 2007

CONTIGO

Cuando el día se tiñe
de un azul grisáceo,
tu sonrisa
es como un hilo de plata
que en un soplo de tiempo
la tristeza arrebata,
es como la brisa cálida
que enciende mi alma,
como un sol naciente
en mis entrañas
que me serena y calma.

Cuando el día se vuelve
triste y solitario,
tus besos
son como gotas de rocío
deslizándose por mi piel
que me envuelven
haciendo desaparecer
todo lo amargo
todo lo sombrío.

Por eso es solo por tu ser
que vivo cada día,
cada día, que junto a ti
se vuelca en alegría...
Además tu presencia
aviva mis fuerzas,
solo deseo estar contigo,
ya que a todo mi ser refuerzas.

No hay comentarios.: