Más allá de la línea
que divide mar y cielo,
arriesgan sus vidas
con templanza de hielo.
Sus manos reflejan
la lucha y la dureza,
de las inclemencias
que afrontan con fortaleza.
Atrás dejan lo que aman
en una marcha forzada,
unos no regresan
otros tienen la vuelta esperada.
Vuelven con el rostro
del sacrificio que no quiebra,
vuelven siendo del mar
más que de la tierra.
1 comentario:
Creo mi impresión sobre este poema va pareja a cómo me parecen los dos versos finales, es decir: impresionante
Publicar un comentario