Quise creer las palabras,
que profesaban amor eterno,
quise hacer caso omiso,
a las advertencias de un infierno.
Me sentí presa de ti,
te necesitaba a cada momento
y parecía que ansiabas lo mismo,
era impensable que abocase en tormento.
Pero las melosas palabras,
se transformaron en indiferencia,
vi que mi mirada no correspondías,
que ya no era tu virtud la paciencia.
Todo se quedó en un sueño,
en promesas incumplidas,
tus palabras fueron puñales,
mis palabras fueron heridas.
1 comentario:
olé los dos últimos versos!!!!
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