sábado, junio 30, 2012

EN LOS ALBORES DEL TIEMPO

               DEIDAD


El origen de Agia, Karmia, también originó a los dioses.

Recordaréis que eran tres hermanos, tres colosos de material rocoso, tres gigantes con aspecto de niño, que habitaban un mundo inacabado en el centro de Agia. Una porción de mundo malogrado y que irradiaba luz en un radio muy amplio, así se lo encontraron Ocro, Ori y Oli. Éstos pudieron calcular que era el centro del universo, por lo que creyeron, era el lugar idóneo para asentar su vigía. Siendo su atalaya un inmenso trono, uno para cada uno de ellos, escarbado con sus propias manos en la roca viva.



Ocro, el dios de los Orix y Ori, el dios de los Mods, estaban muy recelosos con su hermano Oli, el dios de los Akon, por haber creado a seres tan agresivos en varias realidades de Agia. Las tensiones con él eran continuas, en el fondo le temían, puesto que, siendo un dios que había creado seres de esa calaña, como no iba el a albergar maldad en su interior.

Llegó un día que un estruendo paralizó por unos segundos la vida de los seres de Agia, fue para ellos como si se desquebrajase el mismo universo. Nadie podía comprender su etiología, nadie lograba atisvar cual podría ser el motivo de aquel grotesco ruído ensordecedor.

Elia, la líder de los mundos Mods, no tardó en ordenar el envío de sus mejores hombres para que fuesen en una nave a investigar. Os estaba entre ellos, no podía ser de otro modo, pues era el más aventajado discípulo del séquito, que en su dia reclutó ella misma.

Todos los mundos en realidad, habían enviado alguna de sus naves a explorar los confines de Agia. Aguardaban impacientes todos los habitantes de cada mundo la llegada de noticias esclarecedoras. Incluídos los Orix, siempre tan ajenos a todo lo que acontecía, centrados única y exclusivamente, en saciar su sed de sapiencia. Pero en esta ocasión tan descomunal sobresalto, hizo que se uniesen a la búsqueda de respuestas. De hecho, tal afluencia de astronaves, hizo que muchas razas se aunasen en compartir la información que tenían y algunas de paso, en limar antiguas asperezas por un bien común.

Pero pasaba el tiempo y en todas las realidades de Agia, no conseguían resolver el enigma, no había señales de lo que había podido suceder días atrás.

El único Os de una de las realidades de Agia capaz de ponerse en contacto con los dioses, podía tener  conexión telepática con ellos. Sin mediar palabra, fue a una estancia vacía de la casa de Elia y se dispuso a establecer comunicación con las deidades.

Ocro y Ori, no tardaron en responder a su pregunta de que había sucedido. Oli, su hermano, había enloquecido y en un arrebato de ira, había destruído el lugar que moraban. Os no daba crédito, un dios estaba descontrolado, poniendo en peligro todo el universo.

Ocro y Ori, se hallaban flotando en la nada, rodeados de pedazos de su antiguo hogar. No sabían del paradero de Oli, había huído tras su mezquina acción.

Os tras la comunicación, cayó en un sueño profundo, como ya antaño había sucedido, él y su valiosa información. Elia lo encontró al cabo de unos días y supuso que aquello solo podía deberse a que se hubiese puesto en contacto con los dioses. Mientras, muchos mundos se vieron sorprendidos y desolados, en manos de un dios enfuerecido que campaba a sus anchas.

Pasaron los días y de nuevo se escucharon en varias realidades, tremebundos estruendos, tras desconcertantes temblores. El pánico se apoderaba de ellos, viendo sus vidas paralizadas por unos instantes. Pero pasaban los días y muchos seres no eran conocedores del origen de aquel desastre, su incertidumbre era tan enorme como inquietante.

Elia se dirigió a la sala en la que Os seguía en su letargo, cogió su mano y casualmente en ese momento despertó. Elia le pidió encarecidamente que fuese célere en aportar la información que tenía,  más que nunca, era de vital importancia. Cuando Os contó lo que sucedía, ésta se quedó con el rostro desencajado, temblorosa y casi sin poder articular palabra. Pero su madera de líder, le hizo reponerse en breve, pues era más urgente, atender a la prevalencia del universo que a su propio miedo. Por lo que, no se demoró en pasar esta información a todos los mundos por ella conocidos y enviando flotas de rastreo para buscar a Oli.

En otro orden de cosas, los Akon y los Mods, desconocían de que modo habían descubierto los Orix, que las nebulosas arco iris eran portales a otras realidades, pero el hecho, es que eran de gran ayuda para recorrer grandes distancias en poco tiempo. Y el tiempo en esta ocasión, jugaba un factor muy decisivo.

En sus viajes, tanto los Orix, como los Akon, como los Mods, vieron desde sus naves, una estela de destrucción, en muchos de los mundos que dejaban a su paso. Su frustración y por que no decirlo, su miedo, eran palpables. Veían también con tristeza, como Oli había descargado su ira indiscriminadamente con seres inocentes. Incluídos los mundos Aforion creados por él y sus hijos Akon que los moraban.

La cuestión ahora era encontrarlo y muy importante, destruírlo, pues era una seria amenaza. No cabía en sus mentes pensar como sería posible tal hazaña. Ya que, que Ocro y Ori matasen a su hermano, no era una opción, pues se veían incapaces de inquebrantar su juramento con el universo de no romper nunca la triple vigía.

Los representantes de todos los mundos creían necesaria su aniquilación, aún desconociendo las consecuencias. Pero..¿ Cómo matar a un dios ?, ¿ Cómo afrontar tal osadía ?.

Llegaron un día tales respuestas. Un habitante Orix, se puso en contacto telepático con Os y le comunicó, que la luz que contenían los prismas que orbitan sus planetas serían suficientes para cegar a Oli y que los Dogos, seres que habitaban en las llamas de los mundos Aforion, serían suficiente para destruírlo.

Los Dogos, son demonios similares a dragones, pero carentes de alas. Se desplazan por las llamas como si fuesen serpientes. Tienen el cuerpo acorazado, dos largos y puntiagudos cuernos en espiral en su cabeza y una gran boca, capaz de absorber y expulsar grandes cantidades de fuego. Los crearon los dioses, antes de crear las distintas razas, son por tanto, después de éstos, los seres más antiguos de Agia.

Tan incansable búsqueda de Oli, dió sus frutos. Había sido localizado en un sector del universo, al que Os y un ejército de Dogos, se dirigían.Tras Os recopilar en su nave varios prismas de luz y tras la misma, le seguía un grupo de Dogos, dispuestos a hacer lo necesario para salvaguardar su supervivencia.

Llegaron al punto exacto donde se encontraba Oli, muy afanado en destruír un mundo Amantion, éste se giró dispuesto a escupirles rocas que salían por su boca, del interior de su cuerpo. Antes de llegar a ellos tales impactos, Os lanzó por medio de telequinesia, sucesivos prismas de luz a gran velocidad, luz que no tardó en cegar a Oli. Pero éste seguía escupiendo rocas y una de ellas alcanzó a un Dogo, los demás, presos de la furia ante tal pérdida, lanzaron bocanadas de fuego de una magnitud inconmensurable, incluso ante los ojos de los Akon, ya que moraban en sus mundos, pero nunca habían sido testigos de tales capacidades.



 Así al fin, siendo Oli incapaz de contrarestar su ataque, se vió reducido a cenizas, cenizas que se esparcieron en un radio muy amplio, como la estela que deja el mismo mal.

La noticia llegó a todos los confines de Agia, incluídos Ocro y Ori, éstos apenados por la noticia de la pérdida de su hermano, pero a la vez aliviados de algún modo, conscientes de ese hecho necesario. No se sabían las consecuencias, pero por primera vez, Agia se veía vulnerada en su equilibrio, ya que nunca antes, se había velado por su paz con dos dioses. Esta vez cabía esperar ver como se desarrollaban los aconteciemientos en un univeso con la vigía de solo dos deidades y quebrantando lo que había dictado el mismo universo.
























2 comentarios:

Anónimo dijo...

No, ciertamente no es acontecimiento baladí el que una de las deidades haya tenido que ser eliminada. Veremos cómo se las apañan en lo sucesivo Ori y Ocro sin su díscolo hermano.
Tiene su punto Lovecraft esto que he leído. Es diferente, entiéndeme, pero ahí está la belleza y misterio de lo primigenio.

Gliese436 dijo...

Un honor que sea de tu agrado.