jueves, julio 03, 2014

VISITA A LAS TOLGI

La armonía y la concordia seguían rigiendo las relaciones entre los Mods, Orix y las hermanas Tolgi. Los Orix de la nueva generación habían sido mejorados del tal modo, que investigaron sobre nuevas propiedades que pudiese ofrecer el Len, sostento vital de las Tolgi. Eran céleres y alentadores sus hallazgos, tales como, esparcir Len por la superficie de sus mundos flotantes y éste generaba un potente escudo para poder ser un habitat mucho más seguro y además el Len no solo era la sabia que les daba vida a las Tolgi sino también podía regenerar los tejidos que puediesen ser dañandos de los Mods y de los Orix.

No solo los Mods estaban perfectamente adaptados a su nuevo hogar, también los Orix, se veían muy felices a lomos de sus Dogos dando largos paseos pasando de un mundo flotante a otro y con ganas de seguir descubriendo el universo Khal.

Las viviendas que habían construido los Mods, valiéndose de la roca viva que formaba aquellos mundos, eran muy confortables, en algunas vivían las parejas Mods con sus hijos, muchos de ellos enjendrados poco despues de verse en sus nuevas moradas, otros Mods o vivían solos o compartían su hogar. Los Orix compartían las viviendas,sin preocuparse por su prevalencia como especie, puesto que al ser de una nueva generación todavía debía pasar un milenio para preocuparse por su clonación. Los Dogos estaban en estancias contiguas a las casas de los Orix puesto que eran su medio de transporte y así podían recurrir a ellos más fácilmente. Las Tolgi, unas tenían rebosantes sus turbantes de semillas y otras empezaban a desarraigarse de la tierra y a comenzar a dar sus primeros pasos.

La alimentación de los Mods quedaba solventada con los frutos de la vasta vegetación del lugar y bebiendo de las cristalinas aguas de los riachuelos. La de los Orix, simplemente con inhalar los gases que desprendía su piel y que se iba acumulando en sus escafandras y la de los Dogos con los gases de combustión que emanaban del interior de su cuerpo y que además de su alimento era su gran defensa cuando expulsaban bocanadas de fuego, de tan conocida utilidad en anteriores contiendas.

Un día aterrizó una nave en un claro de una de las masas flotantes. La astronave era un entrelazado de plantas trepadoras que le daban una apariencia exterior semejante a la de una hoja y recubierta de Len para conferirle un escudo. Por tanto esta raza también conocía una de las muchas propiedades de este elixir de tan amplio espectro.

Hasta allí se dirigen varios de sus habitantes, pero quien espera a que se abra la puerta de la cosmonave son Os, Elia y Dala. De la misma salen tres seres, dos jóvenes y una mujer. Dala reconoce que raza es porque sus hermanas antepasadas le habían hablado de ella. Le explicaron que sus mundos en realidad eran fragmentos de un planeta similar a Mantix. Eran las protectoras por excelencia de la flora del planeta Mantix, ya que poseían gran conocimiento y control sobre la naturaleza.  Este planeta estaba rodeado por las lunas de diamante, Egnar, Wari, Herma y Silux. El planeta visto desde el exterior de su órbita era una esfera perfecta en la que confluían exuberantes mezclas de verdes de tan abundante vegetación.

Eran mujeres de gran belleza, con piel pálida, ojos claros, cabellos sedosos que les llegaban hasta detrás de las rodillas y decorados con tiaras de flores. Sus cuerpos estaban desprovistos de prenda alguna. Uno no podía más que verse hechizado por su anatomía perfecta. Tan solo su gran belleza se veía un tanto enturbiada por la tristeza que se veía en sus rostros.

Os las invitó a su vivienda junto a Elia y Dala, puesto que las veía exhaustas, el motivo de la visita prefería conocerlo cuando repusiesen fuerzas.

Las tres mujeres con una tímida sonrisa de agradecimiento, los acompañaron. Allí en la mesa principal del salón les esperaban suculentos frutos sobre hojas frescas y agua cristalina de los manantiales servida en jarras de piedra pulida.

La mujer dijo llamarse Hilán y las dos jóvenes, Kaira y Azipe. No dejaban de agradecer el recibimiento que les habían dado.

Os les dijo que viéndolas más recuperadas que le contasen el motivo de su visita. Que intuía que eran malas noticias pero que, fuese lo que fuese, tratarían de ayudarlas.

Hilán empezó explicando que.......













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